miércoles, 30 de julio de 2008

RESEÑA HISTÓRICA SOBRE ALMADÉN

El origen de Almadén está ligado al de sus minas y es muy remoto; según Vitrubio y Estrabón puede decirse que existía ya antes de la era cristiana; está vinculada a la llamada por los romanos región sisaponense ya citada por Plinio; (Sisapo o Sisapón en celta quiere decir mina oculta).

Aunque su ubicación sea incierta, si está comprobado que el cinabrio o argentum vivum del que nos habla Plinio, Estrabón y Tofrastos, se extraía de la Sisapón sita en la Beturia de los Turdilis.

La invasión y asentamiento de los bárbaros en la Península Ibérica trae consigo la pérdida del hilo conductor de la historia de Almadén, reapareciendo en época de los árabes.

Almadén como ciudad parece ser de origen árabe; nacido de la agrupación de albergues construidos alrededor de las mimas de que los invasores explotaron, y para defender las cuales levantaron el hins al-ma´din, el fuerte de la mina. La presencia árabe se ve confirmada por el hallazgo de monedas y objetos diversos en los antiguos trabajos mineros, por el testimonio de varios autores, entre ellos el moro Rasis, e Ibu Fachi Allak Omari, y finalmente por la abundancia de términos de origen árabe empleados en las minas; como alarife por albañil, aludel por caño, jabeca o xabeca por horno, azogue por mercurio y el propio nombre de la ciudad Almadén, la mina.


Cinabrio, Almadén. (tamaño cristal 10x10 mm.)

La población permaneció bajo poder musulmán hasta que en 1151, Alfonso VII conquistó la comarca. En 1168 Alfonso VIII hizo cesión del territorio al conde don Nuño de Lara y al maestre de Calatrava, pasando Almadén a ser patrimonio de la Orden de Calatrava, junto con la dehesa de Castilseras. En mayo de 1218, Fernando III confirmó la donación, que fue renovada por Alfonso X en abril de 1251, y por Sancho IV, aumentándola, en 1285 y 1289. La Orden explotó las minas cediéndolas en arriendo a particulares. En 1417 recibió el título de villa.

Al incorporarse los Maestrazgos a la Corona en 1512, el Tesoro comienza a incautarse de las rentas de Almadén. En 1523 finaliza el arriendo de los Maestrazgos y por ende el de los pozos de Almadén, quedando el 4 de mayo de dicho año incorporados perpetuamente a la Corona de Castilla.

Hasta mediados del siglo XVII la explotación de las minas fue realizada por particulares por un derecho concedido por la Corona de Castilla, pero a partir de 1645 la mina vuelve a manos del Estado. A partir de esa fecha se inicia un periodo de lentas reformas , nombramientos de Superintendentes así como el inicio de explotaciones que se descubren en distintas fechas.


Puerta de la antigua Academia de Minas

Esta actividad traerá consigo la creación en Almadén del primer centro de enseñanza minera de España y América en 1777 por Carlos III, que va a permitir una mejor formación de los técnicos y el acercamiento de las técnicas europeas a la minería en Almadén. En 1792 Carlos IV concedió a la villa varios privilegios.

De nuevo Almadén sigue generando la riqueza nacional a través de su líquido metal, si bien es cierto que para ello utilizó durante muchos años esclavos y presidiarios como mano de obra. El siglo XVIII significa la expansión como ciudad y su mayor quehacer arquitectónico, construyéndose en esa época el Hospital de Mineros, la Plaza de Toros, la Escuela de Capataces de Minas y la Real Cárcel de Forzados.

Ha sido la comarca de Almadén una zona poco beligerante y tan solo encontramos hechos de guerra aislados, en muchos casos producidos por la riqueza estratégica del mercurio o bien por ser una zona de paso entre el Norte y el Sur de la Península. En la Guerra de la Independencia cayó en poder de los franceses, mandados por el mariscal Victor, el 15 de enero de 1810, permaneciendo las tropas francesas en el lugar hasta 1812.


Vista parcial de Almadén

En octubre de 1836, ante el avance del General Carlista Gómez, el Superintendente de Almadén D. Manuel de la Puente y Aranguren, fortifica parte de la población, especialmente las ruinas del Castillo de Retamar, las casas cercanas y la academia de Minas, denominando a todo el conjunto fuerte de María Cristina, el día 24 los carlistas han tomado la mitad de la población que está en llamas, ante esta situación el Superintendente rinde la villa, poniendo como condición que se respete el establecimiento minero por ser un bien nacional. Dos años después la atacaron las fuerzas que mandaba don Basilio Antonio García.

El 6 de octubre de 1840 una comisión de manchegos entre los que estaban los liberales de Almadén, felicitan al pacificador de la nación el general Espartero, durante estos años la ciudad así como el establecimiento minero tienen liberales en los puestos de mando. Después del periodo liberal y antes de la guerra civil, Almadén ha tenido una población cuya mayoría era republicana.

Durante la guerra civil española (1936-39), la ciudad quedó en la zona republicana, entrando las tropas nacionales en la ciudad al mando del general Queipo de LLano el 27 de marzo del año 1939, unos días antes del fin de la contienda.



Fuente: www.dealmaden.com

lunes, 28 de julio de 2008

El yacimiento de ámbar mas importante de Europa


Descubren junto a El Soplao el filón de ámbar con insectos atrapados más importante de Europa.

Investigadoras del Instituto Geológico hallan cerca de la cueva, en el municipio de Rábago, un yacimiento que data de hace 110 millones de años y al que se considera un 'laboratorio geológico'.



Uno de los yacimiento de ámbar con insectos más importantes de cuantos se conocen en el mundo, y calificado por los científicos de «extraordinario valor», ha sido descubierto recientemente en las inmediaciones de los accesos a la cueva de El Soplao, en el municipio de Rábago. El hallazgo se debe a las investigaciones y al trabajo de campo realizado por dos geólogas del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) en la zona, y se considera el punto de partida de los tesoros paleontológicos que puede esconder el afloramiento. Y, de paso, un multiplicador del 'efecto Soplao' por la repercusión y relevancia que ello va a derivar para la región.

Atrapados en el ámbar del filón de Rábago hace 110 millones de años se han encontrado minúsculos mosquitos, avispas, arañas y otros insectos ya extinguidos. Ahí radica una de las importancias de este tesoro, en el que también se han encontrado dentro del ámbar fosilizado restos vegetales y de coníferas, así como de un raro ámbar azul, considerado ya como el más antiguo conocido hasta la fecha.

De la importancia de este yacimiento hablaron ayer el director del general del IGME, José Pedro Calvo, y Enrique Peñalver, especialista en insectos fósiles del Mioceno y Cretácico, quienes acompañaban al consejero de Cultura, Francisco Javier López Marcano para dar cuenta del descubrimiento. Calvo, prudente, señaló que «el hallazgo tiene gran relevancia. Resulta extraordinario. No sé si es de lo mejor del mundo, pero sí está en esa línea»; para Peñalver «por su excepcional abundancia destaca como mínimo a nivel europeo». El consejero cántabro, por su parte, indicó que es «un privilegio poder decir que éste es el mayor yacimiento de ámbar de España, probablemente el mejor de Europa y también del mundo».

El descubrimiento de este yacimiento se ha mantenido en el lógico 'secreto' varios meses. Fue en febrero de este año cuando María Najarro e Idoia Rosales hallaron el filón del ámbar en un afloramiento cerca de la carretera que conduce hasta la cueva de El Soplao, a unos tres kilómetros de la localidad de Rábago. Y tal trabajo es fruto del acuerdo de colaboración firmado en diciembre pasado entre el Gobierno de Cantabria y el IGME, un convenio cuatrienal que, a la vista de lo hallado «se renovará sine die», apuntó Marcano, «por consentimiento tácito entre ambas partes».

Según los expertos, el yacimiento de ámbar con insectos de El Soplao es uno de los «muy escasos» existente en el mundo que se remontan al Cretácico. Lo descubierto hasta ahora «no es más que el punto de partida. Se ha comenzado a rascar», afirma Calvo, para quien el yacimiento es rico en cantidades y, «probablemente, en hallazgos novedosos». Peñalver fue más gráfico al señalar que «a partir de ahora quedan años, décadas de estudio. Seguramente hay trabajo para varias generaciones de paelontólogos».

En otoño, una vez que se haya dado cuerpo a la información recopilada, la comunidad científica internacional tendrá conocimiento de este descubrimiento en tierras cántabras, indicó Calvo. Será a través de una publicación en una revista científica, a la que seguirán más entregas.

Fuente: El Diario Montañes

El yacimiento de ámbar de Rábago añade más valor geológico a El Soplao.

La geóloga Gema Fernández califica de «fantástico» el descubrimiento.

La «excepcional conservación y abundancia» del ámbar con insectos que ha surgido en el yacimiento de Rábago (Herrerías) y cuyo descubrimiento se dio a conocer el jueves, encierra otro valor intrínseco a la mera datación de hace 110 millones de años. El paleontólogo Enrique Peñalver resumía así el tesoro que va a dar aún más notoriedad al hallazgo: «La mayoría de los insectos que aparecen están extinguidos. Todo lo que sale es nuevo y, por tanto, muy interesante». Para la geóloga Gema Fernández Maroto, profesora titular de Geología y Mineralogía de la Escuela de Ingeniería Técnica Minera de Torrelavega, «es un descubrimiento fantástico desde el punto de vista geológico y de valor incalculable desde el punto de vista científico».

El paleontólogo, especializado en el estudio de insectos fósiles del Mioceno y del Cretácico, da por hecho que habrá «nuevas sorpresas» en el yacimiento próximo a El Soplao en cuanto a insectos, arácnidos y otros artrópodos, y Peñalver puso como ejemplo el trozo de tela de araña con presa que ha aparecido en el ámbar. La geóloga, por su parte, entiende que el afloramiento de Rábago «añade aún más valor geológico a la que ya tiene El Soplao».

«Sin duda, lo que ha salido en esas primeras muestras permitirá conocer el pasado de la historia geológica de lo que hoy es Cantabria», indica Gema Fernández. Esta profesora de Mineralogía, que califica de «fantástico» el descubrimiento, entiende que el ámbar y lo que contiene «nos podrán decir qué condiciones había hace 110 millones de años en esta zona, el ambiente, el clima de la época... Pero, sobre todo, qué tipo de vida se daba entonces en base a los insectos, polen, semillas y vegetales que han quedado atrapados en el ámbar».

Recuerda Fernández que hace 110 millones de años, de cuando está datado lo descubierto en el yacimiento cántabro, «esto era un mar somero y había un clima subtropical, con un ambiente muy húmedo y una vegetación principalmente de coníferas». Esas coníferas, del tipo araucaria, se caracterizaban por las denominadas 'chorreaderas' de resina, que acababan atrapando insectos y restos orgánicos y vegetales. Y ahí radica su importancia científica, dice Fernández.

Información científica

«Con todo ello se puede reconstruir las condiciones medioambientales y descubrir y conocer organismos diferentes hoy desaparecidos que dieron lugar a otros que se fueron adaptando». La geóloga explica que la información que va a aportar el ámbar puede ser de «incalculable valor científico» porque, por las referencias que tiene, ese ámbar «guarda tesoros, además de lo que revele sobre la vida, organismos vegetales y animales y el clima».

La profesora de Escuela de Ingeniería torrelaveguense, a la espera de conocer más a fondo detalles sobre contenido del descubrimiento de Rábago, cree que por las referencias «puede ser de lo más importante» conocido sobre ámbar con insectos, y no descarta que pueda haber más «si, como parece, en esa zona fue rica en abundante vegetación de ese tipo de árboles». De lo que está segura es que el reciente descubrimiento «abrirá más puertas de investigación» en aquella zona de El Soplao.

De momento, lo que importa, según Gema Fernández, es la seguridad del afloramiento: «Ese yacimiento es importante y necesita un tiempo de investigación por lo que requiere medidas racionales de protección».


Fuente: El Diario Montañes

jueves, 29 de mayo de 2008

COLECCION FOLCH


Una de las mejores Colecciones de Minerales de Europa

La colección Folch fue reconocida entre los años 1960-1980 (Burchard, 1980), como una de las mejores colecciones de minerales privadas del mundo. Su tamaño (más de 15.000 ejemplares), la calidad de las piezas, el gran número de ejemplares clásicos, ya imposibles de conseguir hoy en día, así como el estilo de la colección, que sorprendentemente es muy "moderno", la han hecho mundialmente famosa.





El Sr Joaquín Folch con los miembros de la Mineralogical Russell Society

El Sr. Joaquín Folch i Girona (1892-1984), reconocido industrial catalán fundador de las industrias

Titán, célebre mineralogista e ingeniero impulsor de la empresa minera “Minas del Priorato” (Bellmunt del Priorat, Tarragona), formó la colección mineralógica durante más de 80 años, en una época en la que el estilo de las colecciones de minerales europeas consistía en reunir ejemplares grandes, preferentemente raros y en los que la estética y la perfección de los ejemplares no eran conceptos muy valorados.


El Sr. Joaquín Folch dio prioridad a coleccionar ejemplares no excesivamente grandes, estéticos y, dentro de lo posible, sin imperfecciones. A la muerte del Sr. Folch, en 1984, la colección pasó a su hijo Albert Folch-
Rusiñol (1922-1988), y cuando éste falleció, ésta pasó a su nieto, Joaquín Folch, quien decidió mantener la colección tal y como la tenía su abuelo (incluso las vitrinas). Así la colección se mantiene unida y no se ha perdido el valor histórico de conjunto.

La familia Folch se planteó en el año 2005 el reto de la posible actualización y puesta al día de la colección, ya que desde 1984 nada nuevo se había adquirido, por lo que había un hueco importante en todo lo que se refiere a los minerales que aparecieron a partir de esa fecha.

Grupo de cristales prismáticos con el color típico de la localidad, excelente brillo, extraordinaria definición de las formas cristalinas y buen tamaño de cristal. Con una venerable etiqueta adjunta de S. Henson (Londres). Bad Ems, Nassau, Rhineland, Alemania (±1920). Tamaño de la pieza: 3.3×2.2×2.1cm.


Para ello se decidió dar salida a la colección de ejemplares duplicados y adquirir nuevos minerales. Estos duplicados no aportaban mucho a la colección Folch ya que la misma colección posee ejemplares de todos ellos, pero en cambio, y debido a lo inusual de las localidades o simplemente debido a su alta calidad, son muy interesantes para los coleccionistas de todo el mundo.

De esta manera una cantidad importante de duplicados muy atractivos de la colección Folch han podido ir a múltiples colecciones particulares.

La voluntad de la familia Folch de mejorar y ampliar la colección, con el apoyo y entusiasmo de Francisco Riquelme, su actual conservador, ha permitido mantenerla viva, y en contrapartida, ha dado muchas alegrías a coleccionistas de todo el mundo, al mismo tiempo que ha aumentado en España y en el resto del mundo el reconocimiento por esta colección de primer orden.


Fuente: Wikipedia

lunes, 19 de mayo de 2008

Kinbauri reabrirá las minas de oro de Belmonte y Salas en 2010

La compañía, que acomete la segunda fase del plan de sondeos para elaborar el estudio de viabilidad, estima que el yacimiento guarda 55 toneladas de mineral.

Las minas de oro de El Valle-Boinás (Belmonte) y Carlés (Salas) serán reabiertas en 2010. Así lo anunció ayer Jean Bailly, vicepresidente de Kinbauri -empresa que en 2007 adquirió estos yacimientos a Río Narcea Gold Mines- y director de operaciones de la compañía, de capital norteamericano. Cuando las minas retomen su actividad, doscientas personas (150 en la plantilla de Kinbauri) estarán trabajando en los yacimientos auríferos asturianos.

La empresa se encuentra en la segunda fase de trabajos de sondeos. Unas prospecciones que servirán para elaborar el plan de viabilidad del proyecto. Esta fase, que concluirá en junio, incluye 23.000 metros de sondeos.

En setiembre pasado finalizó la primera fase, que permitió abrir 'agujeros' de sondeos que, en total, sumaron 6.400 metros y ampliaron en 450 metros las galerías.

Los resultados de estos estudios permiten a Kinbauri afrontar «con optimismo» el futuro. Jean Bailly explicó que los sondeos han determinado que los recursos de los yacimientos de El Valle-Boinás y Carlés ascienden a 9,5 millones de toneladas de materiales en los que se esconden 55 toneladas de oro.

No obstante, esta cantidad de mineral aurífero no significa que coincida con el número de reservas, ya que éstas sólo se tienen en cuenta en función de la rentabilidad de su extracción.

Pese a todo, reitera el vicepresidente de Kinbauri, «los datos que tenemos nos hace aportar unas buenas perspectivas, lo que nos permitirá reabrir las minas y la planta de tratamiento en el pazo de dos años». Bailly añade que estos datos permitirán explotar los yacimientos asturianos durante, al menos, «ocho o diez años».

La empresa ya cuenta con las autorizaciones para retomar la actividad, ya que éstas fueron adquiridas en el momento en que Kinbauri compró por 3,5 millones de euros los activos de Gold Mines en Asturias.

56,9 millones de euros

De forma paralela a la elaboración de la segunda fase del plan de trabajo, Kinbauri mantiene contactos con el Principado para presentarle el proyecto empresarial que quiere desarrollar así como la inversión que tiene previsto desarrollar y el empleo que generará. Cuando en 2010 sean reabiertas las minas, Kinbauri llevará invertido en Asturias 56,9 millones de euros.

La inversión arrancó en el primer trimestre de 2007, cuando esta empresa de capital estadounidense y canadiense adquirió en 3,5 millones de euros las minas de oro asturianas de Río Narcea Gold Mines.

También el pasado año se destinaron 3,4 millones para la puesta en marcha de la primera fase de sondeos. Para la segunda, que se está llevando a cabo en la actualidad, contará con una financiación de diez millones de euros. En 2009, la inversión se elevará hasta los 18 y dentro de dos años, cuando comience la extracción del oro, se invertirán 22 millones.

En estos momentos trabajan en las minas de Belmonte y Salas 75 personas. Veinticinco forman parte de la plantilla de Kinbauri y el resto de empresas auxiliares. Además de los sondeos, estos trabajadores se encargan de las labores de mantenimiento de las instalaciones y de recuperación ambiental.

Kinbauri espera ampliar su plantilla este año hasta los cuarenta empleados y cuando las minas sean reabiertas a 150. A este número se sumarán otros cincuenta de empresas auxiliares que también trabajarán en las explotaciones mineras.

Kinbauri también tiene en cartera el desarrollo de proyectos en EE UU,Canadá y en Corcoesto (Galicia), pero El Valle-Boinás y Carlés son sus únicas minas en la actualidad. «Son nuestro principal activo», dice el vicepresidente de la empresa.

Fuente: DANIEL FERNÁNDEZ

http://www.elcomerciodigital.com
http://www.elcomerciodigital.com/gijon/20080411/occidente/kinbauri-reabrira-minas-belmonte-20080411.html